Necesitamos algún método para filtrar quién entra en nuestra empresa.
La identificación es la clave del funcionamiento del control de acceso, por eso es importante que pueda ser identificado cada empleado o cada vehículo que entre en nuestro edificio o garaje, permitiendo o no, el acceso.
Los controles de acceso pueden ser humanos: con vigilante en entrada, o automáticos a través de mandos, tags, tarjetas o lectores biométricos. De los segundos existen varias modalidades según la zona a proteger. Estos serán dados de baja en caso de pérdida o robo, evitando que unas manos ajenas hagan uso de ellos:
- Mando de seguridad encriptado: sólo podrán acceder los coches cuyos conductores activen un mando de seguridad que en caso de perderse o ser robado, se dará de baja automáticamente
- Control de acceso biométrico a la zona de oficinas, almacén, etc: Acceso mediante lectores de huella, lector facial o combinados con lectores de tarjetas.
Aviso inmediato mediante un correo electrónico o a los Vigilantes , en caso de disponer de ellos, de cualquier acceso que se produzca en caso de que sea una intrusión no autorizada forzando las puertas o intentando entrar con una tarjeta robada o una identificación biométrica no autorizada..
- Tarjeta de seguridad encriptada: únicamente los autorizados que dispongan de una tarjeta podrán acceder a las instalaciones.
- Cámaras lectoras de matrículas capaces de dar acceso si previamente se registra la matrícula en una base de datos.
Un buen sistema de Control de Accesos debe ofrecer información del tráfico generado que nos permita acceder a ella cuando se necesite tanto para controlar el número de accesos, como para llevar un control del personal que hay en cada momento en las instalaciones, e incluso saber los accesos fallidos y es un método muy eficaz para que las puertas permanezcan cerradas ya que nos alerta también cuando se produce una apertura durante más tiempo que el configurado..
Fuente: cuadernosdeseguridad.com
